Después de aquella
excelente noticia sobre una probable ubicación de Barbosa, Xeriath
recuerda que la mitad de su equipo a partido a Macgree a dejar el
cuerpo de Jerico, lo cual lo ha dejado unicamente con su
tecnosacerdote que se encontraba en la nave.
Aquello, no parecía del
todo bien, pues no podía partir contra Barbosa el solo, aunque
odiaba la idea de perder la vida de alguien mas, sabia que solo no
podría contra los trucos de aquella criatura.
Sale de la catedral y
observa el cuerpo tirado del arbitrador, y ve que su carne se
encuentra putrefacta de una manera muy peculiar, “ningún cuerpo
logra alcanzar ese estado de putrefacción en tan poco tiempo”
Pensó mientras alzaba la mirada y veía el vehículo del
arbitrador estacionado junto a la catedral.
Se acerco a el, y observa
como el destino le sonríe nuevamente, el vehículo llevaba puestas
las llaves, se sube abordo y empieza a tomar camino a la pradera
donde dejo su nave.